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martes, 27 de junio de 2017

El secreto de Sofonisba. Lorenzo de Medici

Transcurría el año 1624. El joven pintor, Anton Van Dyck, fascinado por la información que le llega de la existencia de una  pintora llamada Sofonisba Angissola, decide visitarla en Palermo, donde reside ya anciana y semiciega pero aun totalmente lúcida. Sofonisba le cuenta su historia, sus inicios como pintora y su periplo como dama de la corte del rey español Felipe II. Con sus sucesivas visitas a la anciana, mientras ella le cuenta de su vida, se va forjando entre los dos una extraña y profunda amistad.
Retrocediendo en el tiempo, año 1565. El Papa Pio IV, ordena a un cardenal de su confianza a que se desplace hasta la corte de Felipe II en una misión secreta de la cual le da apenas los datos necesarios para que pueda actuar. El capitan general de la Santa Inquisición, el temido Fernado de Valdéz,  ha encarcelado al Arzobispo de Toledo, quien guarda un secreto que por ningún motivo debe ser develado. El enviado secreto del Papa debe recuperar ese secreto sin que el capitán general de la Santa Inquisición se entere... Para informar al Papa del éxito o no de su misión, el enviado debe lograr que dicho mensaje llegue al Papa a través de un cuadro de la artista, sin que ella sepa nada tampoco...
El misterioso secreto saldrá a la luz muchos años después de manera totalmente fortuita...
Intrigas palaciegas, intereses creados, rivalidad entre pintores, tramas de corrupción en el Vaticano rodean la vida de esta artista que si bien fue conocida y triunfadora en su época, no pasó a la historia por el simple hecho de ser mujer. Por ejemplo, si bien los reyes de España sabían de su arte y le encargaron varios cuadros, retratos que han sido famosos, ella no podía firmar sus pinturas y hasta es probable que otros se hayan atribuido sus cuadros. El cargo de pintor de la corte era exclusivamente masculino y lejos de considerarla una pintora profesional se decía que su arte era una especie de excentricidad, un hobbie.
Una novela apasionante, donde no hay pausas y donde cada personaje parece esconder un secreto propio. Las vueltas y vueltas que da la trama te dejan casi sin aire. Realmente un libro extraordinario, más que recomendado para los que gustan de la historia y también del arte.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Indias blancas. La vuelta del ranquel. Florencia Bonelli

¿Puede el amor vencer a la traición y restaurar la confianza? ¿Es posible perdonar por amor aun en contra de la propia sangre? ¿Puede un indio ranquel perdonar por amor cuando supuestamente los indios no perdonan?
La historia de Laura Escalante, viuda de Riglos y de Nahueltruz Guor, escondido detrás de su nombre cristiano de Lorenzo Rosas, empezó en otro libro "Indias Blancas", cuyo momento cronológico respecto a la historia que se cuenta en esta novela es seis años anterior. Pasaron seis años para que Laura y Nahuel volvieran a encontrarse, seis años que no supieron aplacar la pasión y tampoco el odio... No tuve, ciertamente, oportunidad de leer aquel libro, pero esa circunstancia no fue impedimento para disfrutar esta novela como lo hice.
Esta novela es mucho más que una novela rosa ambientada en el pasado de la historia argentina. Los personajes históricos que desfilan por sus páginas, conviviendo con Laura y Nahuel son mucho más que un relleno, le dan a toda la historia una calidez y realidad especial. La descripción de las costumbres y modas de la época en que el relato se desarrolla le dan también un colorido muy rico en matices, con luces y sombras, con peculiaridades propias de las sociedades de antaño.
No pienso contarles otros detalles de esta novela, ya les tocará a ustedes descubrir como se desarrolla la trama, pero dejen que les diga que si les gusta las novelas de época y romance, esta no les decepcionará.
Solo dejen que me despida con una frase que le dedicara Nahuel a su amada Laura en los avatares de su historia de amor, son palabras de Petrarca, profundas y antiguas: "Bendito sea el día y el mes, y el año y la estación y el tiempo y el punto y el sitio en que tus hermosos ojos negros me encadenaron".
A mi abuela Rosario, que ya no está entre nosotros y cuyo cumpleaños se hubiera celebrado hoy, esta
novela le hubiera encantado.

martes, 4 de junio de 2013

El peluquero francés. Guido Rodríguez Alcalá

Creo que esta es la primera novela paraguaya que reseño en mi blog y no es por menospreciar la Literatura nacional, sino que simplemente estaba ocupada leyendo otras cosas, y debo decirlo, para mi sorpresa, disfruté de la experiencia.
De un estilo un tanto confuso al saltar de un hecho a otro sin pausas, su lectura no fue por ese motivo menos entretenida, en ese sentido, a mi humilde parecer, la novela daba para un formato más extendido. 
 Las intrigas, pasiones, paredes que escuchan y gobernantes que todo lo saben de sus gobernados, incluso sus actividades más íntimas se entremezclan en esta novela para crear un ambiente casi febril  con personajes históricos convertidos en leyenda y hechos que forman parte de nuestra historia nacional. Los hechos novelados encajan a la perfección con la historia conocida, haciendo de este relato algo que realmente pudo haber sucedido, y eso no es de extrañar si se considera que su autor, Guido Rodríguez Alcalá no es sólo un escritor prolífico sino un serio historiador e investigador.
Guido Rodríguez Alcalá toma de nuestra historia dos personajes muy controvertidos, amados y odiados con la misma pasión, el Mcal. Francisco Solano López  y Elisa Alicia Lynch, durante el gobierno de Carlos Antonio López., y los convierte en personas de carne y huesos, imperfectos, dominados por sus pasiones. 
Los López, la familia gobernante, manejaba el país como si fuera la extensión de su casa, sabían todo lo que pasaba en la sociedad. El Mcal. López es retratado aquí como un don juan que no conoce la palabra "no", y que se cree con derecho sobre todas las mujeres paraguayas, y en eso encuentra a Pancha Garmendia, quien lo rechaza, algo casi suicida..
Madame Lynch, era "la inglesa", odiada por la sociedad, en particular por don Carlos, quien no veía con buenos ojos la relación de su hijo favorito y futuro presidente de la República con una mujer aun casada. En consecuencia, todos los paraguayos y en particular los asuncenos odiaban a la que consideraban la prostituta del "generalito", como llamaban sus detractores a Francisco (Pancho) López. Ella había llegado a un país desconocido con un hijo en brazos, esperando convertirse en la esposa del hombre más poderoso del país, pero viviendo en nuestra tierra se sintió defraudada y prisionera, y encontró luego un confidente y amigo en el peluquero francés, Jules Berny...
No voy a contar más de la trama de esta novela interesante, eso sí, quiero destacar algo que llamó mi atención, algo que desconocía. Según se lee en sus páginas, Francisco Solano López no era realmente hijo de Carlos Antonio López sino el fruto de la relación de don Lázaro Rojas, hombre acaudalado y dueño de una cuantiosa fortuna con su sobrina Juana Pabla Carrillo, quien a través de un contrato firmado con dos días de anticipación al nacimiento de quien fuera nuestro primer Mariscal, hizo que López lo anotara como suyo a cambio de una fortuna que no tenía, y a la cual luego fuera heredero "Pancho". 
Personalmente, para mí fue una sorpresa leer esta revelación. Desconozco la fuente de donde el escritor ha encontrado este "trapo sucio", pero sabiendo de su talla de historiador supongo que no se trata de una simple libertad literaria. Claro, eso nunca nos enseñaron en el colegio, los libros de Historia que leímos entonces eran tan escuetos que casi todo lo que se refiere a estos personajes  como humanos es una novedad.